Hornea la masa quebrada en horno tradicional con calor abajo a 190º.
Corta 300g. de cebollas en anillas finas. Corta 80g. de beicón en daditos. Corta 100g. de Gorgonzola blando en trozos pequeños.
Pon en el vaso 50g. de aceite y caliéntalo 5min. en temperatura varoma a velocidad 1. Añade el beicón y sofríelo 4min. en temperatura varoma a velocidad 1. Añade la cebolla y dofíe 10-12min. con giro a la izquierda en temperatura varoma a velocidad 1.
Pon el relleno sobre la quiché.
Pon en el vaso 3 huevos, 200g. de nata líquida, sal, pimienta blanca y nuez moscada y el queso. Bate en velocidad 4.
Vierte éste batido sobre la quiché y hornea a 190º hasta dorar.
Hornea la masa quebrada en horno tradicional con calor abajo a 190º.
Echa en el vaso 200g. de queso Enmental y rallalo a velocidad máxima. Reserva.
Vuelca en el vaso 200g. de jamón york o serrano y tritúralo 2-3sg. a velocidad 4. Reservalo junto con el queso.
Pon en el vaso 4 huevos, 50g. de leche, 200g. de nata líquida, sal, pimienta blanca y nuez moscada. Bate 10sg. en velocidad 4. Añade a este batido el jamón y el queso y mezclalo con la espátula.
Volcar en el vaso, en este orden: 180g. de harina, 70g. de agua, 50g. de mantequilla blanda, una pizca de sal y 10g. de azúcar glass si la quieres dulce.
Programa 8sg. en velocidad 6. Baja con la espátula lo que haya quedado en las paredes del vaso y vuelve a programar 8sg. en velocidad 6.
La masa no se debe pegar a las manos, si se pega, añade 10g. de harina y vuelve a amasar. La masa no se tiene que pegar ni a las manos, ni al rodillo ni a la mesa.
Estirala, con ayuda de un rodillo, y colócala en el molde, dejándola muy holgada, porque con el reposo tiende a encoger. Pégala muy bien al fondo y a todo en borde del molde, apretándola con los dedos, y pincha la base y los bordes con un tenedor para que durante el horneado no se ahueque y suba.
Déjala reposar en la nevera o en el congelador.
Es muy importante que la masa esté cocida casi del todo antes de echar el relleno, ya que una vez que incorpores el mismo, éste hará que la quiché no siga cociendo, y al comerla se notará que está cruda.
Si al hornear la masa, los bordes se tuestan demasiado, cubrelos con papel de aluminio y prosigue la cocción.